La labor de la enfermera, es muy importancia en la educación para la salud y específicamente en la prevención y tratamiento del tabaquismo como parte de una atención primaria; vital para la adquisición de estilos de vida saludables, mejorando así los pronósticos de enfermedades asociados a su consumo.
El arduo trabajo de la enfermera antes que nada es lograr como primer paso convicción y fuerza de voluntad por parte del paciente pues sin ella es imposible conseguir el éxito del método. El Consejo de la enfermera siempre debe ser positivo, ya que se está intentando que una persona tome una decisión de cambiar una conducta poco saludable. En tal sentido, hay mensajes que se pueden dar a un fumador: si deja de fumar su expectativa de vida aumenta y se incrementa su probabilidad de vivir sin enfermedades o sin incapacidad.
Como segundo paso esta fijar una fecha para suspender el consumo, se recomienda que el periodo de tiempo sea de cuatro semanas, pero con el firme compromiso de cumplirlo. Existirán momentos duros durante el día donde la ansiedad puede ser más fuerte que la misma voluntad; para estos momentos es recomendable: beber grandes cantidades de agua o de jugos de frutas ricos en vitamina C (le ayudará a eliminar la nicotina), evite las personas que fuman, masticar chicles sin azúcar, tener algo en las manos, una pluma, por ejemplo, para ayudar a calmar el componente oral y manual, así como practicar ejercicios de relajación sencillos. Por ejemplo, varias respiraciones profundas seguidas.
En síntesis la labor clásica de la enfermera debe ser, el consuelo, el apoyo, el consejo y advertencia al paciente en adoptar hábitos saludables; para prevenir o mejorar aquellas situaciones que nacieron de malas conductas como el consumo del tabaquismo, además ella debe manejar las estrategias que se mencionan en este trabajo preferentemente realizables por ellas misma, y dejarle a profesionales médicos abordajes más complejos, como medicamentos para la enfermedad cardiovascular u otras complicaciones.
